En las suaves colinas de la Drôme, donde los paisajes ondulados invitan a la contemplación, me encuentro en el corazón de un dominio vitícola, rodeado de hileras ordenadas de viñas verdes. Cada verano, renuevo con mi refugio entre las cepas de vid, fiel temporero que soy. Dentro de este dominio, Gustave Dupont reina como maestro, apasionado por sus uvas que quiere como a sus propios hijos. Su esposa, Laure Dupont, encarna la amabilidad y la generosidad, ofreciendo secretamente botellas de vino a los temporeros, sin que su marido lo sepa. Entre el amor apasionado del Sr. Dupont por sus viñas...