Diario de una libertina en una noche de intercambio de parejas (parte 1)
Par Maryse69, le 20 de septiembre de 2022
4 min.
Siempre ha sido una mujer libertina y lo es aún más desde que está en pareja. Descubra el diario de una libertina en una noche de intercambio de parejas.
Al despertarme ese día, recibí una invitación de una de mis amigas para ir a una noche de intercambio de parejas. Pasé una noche maravillosa dejándome follar como una perra. Así fue como se me ocurrió la idea de escribir la parte 1 de mi diario de una libertina en una noche de intercambio de parejas. Solo de volver a pensar en todo lo que viví, me excito de nuevo. Así que, volviendo a lo esencial, fue mi amiga quien me invitó a esta noche picante. Me dijo que había chicos muy guapos y que todos estaban muy bien dotados. Me propuso venir con mi novio, pero no tenía ganas de verlo follar a otras tías. Quería ser la única esa noche en recibir mucho placer. Sabía que él iba a imaginarme en esa noche y que eso lo volvería loco de excitación saber que otros chicos me harían correrme.
Llegué de las primeras, me puse una ropa muy sexy con ropa interior de encaje. Quería poner todas las posibilidades de mi lado para tener un máximo de hombres a mis pies. Mi técnica funcionó bien, porque desde el principio, los chicos vinieron hacia mí para seducirme. Me hice un poco la difícil esperando que esta orgía comenzara aunque no esperaba más que sentir sus grandes pollas en mí. Bebía un cóctel delicioso cuando comenzaron a follar. Uno de los chicos se desnudó y tuve que unirme a él para ocuparme de su gran polla. Me puse de rodillas delante de él y le pregunté mirándolo con mi mirada de pícara si podía ponerla en el fondo de mi garganta. Me hizo una sonrisa de reojo diciéndome que era solo para mí. Estaba deliciosa, tenía una gran vena a lo largo de su polla que estaba muy hinchada, sabía que adoraba tener mi boca encima. Lo invité a agarrarme del pelo para metérmela hasta el fondo de la garganta. Cuando ya no tenía ningún control y su polla iba hasta el fondo de mi garganta. Sentí a un chico arrancarme las bragas e instalarse debajo de mí para comerme el coño. Sentía el placer en todo mi cuerpo y era aún mejor para disfrutar de esa polla. Al chico le gustaba tanto que no quiso parar cuando sintió su jugo subir. Me eyaculó todo su semen en la boca y me lo tragué todo apreciando su regalo. Me había puesto en un estado de excitación extrema.
Tenía ganas de encadenar. Ya no quería parar. Quería recibir otras dosis de semen en mí. El chico que me comió el coño, luego me penetró a cuatro patas. Vi a otro chico que me gustaba y le hice señas para que viniera a su vez a descargarse en mi boca. No perdió un segundo cuando comprendió lo que quería. Encadené así toda la noche. No tenía ganas de ponerme límites, todo lo que quería era vaciar un máximo de pelotas y correrme a más no poder. Los chicos se dieron placer conmigo. Estoy segura de que algunas mujeres debieron estar celosas, porque creo que pasaron por encima de mí. Tenía prisa por contarle a mi chico que había sido una buena zorra. Justo antes de volver a casa, estaba tan dilatada del culo que dos chicos me hicieron una doble penetración anal. Tuve un goce tan fuerte que tuve una eyaculación femenina. No había tenido eso desde hace mucho tiempo. Le agradecí a mi amiga varias veces por haberme invitado. Tenía semen por todas partes hasta en mi pelo.
Esa noche había sido un verdadero éxito y le dije a mi amiga que no se olvidara de invitarme para la próxima. Me dijo que los chicos me habían adorado y que no olvidaría avisarme la próxima vez. Le conté todo a mi novio al llegar. Me dejó tomar una ducha y tenía ganas de que me follaran de manera sensual antes de dormirme. Se ocupó de mí para darme el placer que necesitaba. Lo había calentado tanto contándole que no tardó mucho en correrse. Me dormí en sus brazos soñando con mi próxima aventura sexual. Tal vez lo llevaré conmigo para la próxima orgía. Veré cuando llegue el momento si es lo que quiero.