Conocí a Emma en las estrechas calles de París. Ese día, el aroma del café y el murmullo de los amantes flotaban en el aire… Emma es el tipo de mujer cuya presencia ilumina una habitación. Su risa es contagiosa, su encanto natural cautiva a cualquiera que se cruce con su mirada. Pero detrás de esa sonrisa radiante se esconde un corazón en lucha. A Emma le gustaría un poco de emoción en su vida… Una noche, después de un aperitivo en pareja, una tensión palpable se había instalado entre nosotros. Miradas intercambiadas, toques fugaces, suspiros contenidos. Era como si...